Ubicado en el corazón del fraccionamiento Providencia, en Guadalajara, Jalisco, este proyecto de usos mixtos es una muestra de la redensificación necesaria para lograr una ciudad más caminable, más humana, mejor conectada y menos dependiente del automóvil.

Tenemos que reinventar la manera en la que vivimos en nuestras ciudades si queremos preservar nuestro planeta como un lugar habitable. La tecnología no será suficiente para revertir el daño que estamos haciendo a nuestro planeta; los páneles solares, los autos eléctricos y las plantas de tratamiento de agua no serán suficientes si no densificamos nuestras ciudades, si no naturalizamos nuestras infraestructuras, si no humanizamos nuestra arquitectura y sobre todo, si no desactivamos la aplastante tiranía impuesta por el automóvil.

La solución está a nuestro alcance, si somos capaces de dominar nuestra pasión por conquistar nuestros paisajes naturales para uso privado y crear infraestructuras naturales dentro de nuestros centros urbanos, seremos capaces de contribuir sustancialmente a la solución de nuestros problemas de contaminación ambiental.

Tenemos que alejarnos de las periferias y acercarnos al primer cuadro de la ciudad para estar más cerca de nuestro trabajo, de nuestros lugares de estudio, de los lugares para la socialización y la cultura.  Por una parte, necesitamos arquitecturas más escaladas al nivel peatonal, fachadas porticadas con mayor actividad social,  más árboles y más parques que transformen nuestras infraestructuras públicas en puntos de encuentro y por otra parte, necesitamos reducir la cantidad de autos en circulación y de estacionamientos en la vía publica, para lograr así ciudades más enfocadas al peatón, más densas y menos dependientes del automóvil.